
Antes de comenzar a describir como percibo mi docencia, quiero remontarme hace aproximadamente 15 años. Yo cursaba el 7° semestre de la Licenciatura en Contaduría Pública (¿Por qué esa profesión?, porque no “había otra” o simplemente porque mi Padre (+) me dijo que no quería que fuera muy lejos a estudiar) y decidí casarme. Tenía 23 años, cuando termine la carrera en Junio de 1996 y por causas del destino en Guanajuato el entonces Presidente Lic. Vicente Fox Quesada implemento en todo el estado una nueva modalidad educativa que se llamaba Video Bachillerato (ahora ya es Bachillerato SABES), y yo con una hija ya de 9 meses y al no estar ejerciendo la carrera por dedicarme a formar una familia, me llego la oportunidad de ser “Docente”, ya que percibía que esta actividad solamente requería un horario de 6 horas, de lunes a viernes. Estas características hicieron que yo tomara esa actividad de “poco tiempo” y tener tiempo para la crianza de mi hija y al cuidado de mi familia.
En el SABES (Sistema Avanzado de Bachillerato y Educación Superior en el Estado de Guanajuato) contrataron profesionistas de distintas carreras, para que con la ayuda de comunidad y patronato formaran Escuelas para ofrecer el nivel medio superior en las comunidades que no tenían acceso a ello. Y cual fue mi sorpresa, que esa actividad que yo creía de medio tiempo es una de las actividades que se realiza en empresas cuya materia prima son seres humanos, que no nos podemos equivocar, que debemos promover conocimientos con ellos y para realizar tal actividad…. debemos de prepararnos para ser mediadores en esa promoción de los conocimientos.
En ese momento concluí que esa actividad que yo consideraba de medio tiempo, demandaba mucho más. En el SABES concientes de que sus docentes no son Licenciados en Educación, nos han estado iniciando desde que entre (13 años), con distintas instancias que nos dan herramientas pedagógicas que como profesionistas de otras áreas carecemos. He recibido cursos de IIDEAC, con Ramón Ferrero Gavié, entre otros.
Mi práctica docente en la actualidad, la percibo como mi área de oportunidad, de retos, de actualizarme más y más para poder tener buenos resultados. Me llena de satisfacción poder ejercer en la actualidad esta profesión, aunque solo sean 6 horas frente a grupo, quedan otras más para preparar clases, investigar, evaluar…
Este oficio, no dudo que otros también lo sean, demanda mucha responsabilidad y dominio; genera muchas satisfacciones, pero también algunas frustraciones. Ya que trabajamos con adolescentes entre 15 y 18 años, donde de algún modo la forma de ver su vida gira alrededor del compañero o compañera, amigos; son muy vulnerables y toman decisiones en ocasiones no muy acertadas y a veces llegan a truncar su preparación. Es en esos momentos que llega la insatisfacción yo me pregunto ¿Qué hice mal? O ¿qué no hice?, para que ese alumno diera un giro a su vida y dejen la escuela. Muchas veces nos desarrollamos en medios sociales que no son favorables para este grueso de la población el entorno los absorbe por mucho que en la escuela se refuercen temas sociales.
Por último, esta profesión ha venido a complementar mi vida, el compartir y ser mediadora entre el conocimiento y mis alumnos, me hace sentir bien. El llegar con ellos cada día desde el saludo y aplicando el Modelo educativo de Aprendizaje cooperativo de el Lic. Ramón Ferreiro Gravié y ver los resultados que se obtienen día a día… me impulsa a seguir adelante por mi, por mis hijos, mi familia, mi sociedad y mi comunidad.
Hola Mónica!
ResponderEliminarPienso que siempre nos va a quedar esa espinita de saber si hice bien, que dije, y que no dije, desafortunadamente así es la labor docente, tocas muchas fibras y no sabes bien de que forma pueda repercutir en los adolecentes.
Pero, como se puede ver, tienes una gran pasión por la docencia, y eso ya lo llevas de gane y sin lugar a duda te dará más gratificaciones que sinsabores y aunque no sea así, adelante que la función debe continuar.
Un saludo cordial.
Sin duda el trabajar con seres humanos (30 o 40 personas) es difícil puesto que son diferentes mundos e intereses así como problemas, muchas veces nosotros como maestros no debemos ser únicamente dadores de conocimiento sino que también acercarnos a ellos, escucharlos y ser comprensivos, ser también un amigo que los ayude a orientar en su vida, que tengan la confianza y seguridad de que podemos ayudarles.
ResponderEliminarSaludos
Hola Mónica:
ResponderEliminarCreo que todos tuvimos un inicio similar. Lo importante es recordar que la docencia es de claroscuros, y que hay más luces que oscuridad.
Hasta pronto.
Pedro Moisés Zavala S.
Hola Mónica:
ResponderEliminargracias por tus comentarios, ya incluí lo que me faltaba. Ojalá puedas leerlos. Saludos
Guadalupe Zamarripa